miércoles, 4 de marzo de 2026

Purim y la Guerra Actual con Irán

 Tim Moore


El 3 de marzo de 2026, los judíos de todo el mundo conmemoraron Purim. Esto corresponde al 14 de Adar en el calendario judío.

Purim recuerda el desastre que casi le ocurrió a la Casa de Israel durante el reinado del Rey Asuero en el siglo V a. C. Muchos estudiosos creen que el nombre bíblico se refiere al rey de Persia que conocemos como Jerjes o Artajerjes. Lo que no se disputa es la narrativa contenida en el libro de Ester.

Durante el reinado de este poderoso rey de Persia (cuyo imperio se extendía desde la India hasta Etiopía—y claramente habría abarcado la tierra de Israel), una joven judía llamada Ester vivía en cautiverio en la ciudad capital de Susa. Cuando la reina del propio rey Asuero, Vasti, desagradó al soberano, él la apartó y buscó una nueva reina. En poco tiempo, Ester fue elevada al trono y su tío Mardoqueo salvó la vida del rey al revelar un complot.

Antagonismo Milenario

Dentro de la corte del rey había un hombre llamado Amán. Amán era descendiente de Agag, el rey de los amalecitas, a quien el profeta Samuel mató tras la desobediencia de Saúl. Dada la extensión del territorio y reino de Asuero, tiene sentido que un amalecita sirviera en su administración.

Cualquiera que esté familiarizado con el Antiguo Testamento recordará que Amalec fue el rey que atacó a Israel durante su éxodo de Egipto. Éxodo 17:8-16 describe cómo Israel prevalecía sólo cuando Aarón y Hur sostenían los brazos extendidos de Moisés. Josué condujo a los israelitas a la victoria, y luego Moisés declaró: “El SEÑOR lo ha jurado. El SEÑOR hará guerra contra Amalec de generación en generación” (Éxodo 17:16; NBLA). La finalidad de esa maldición fue reiterada en Deuteronomio 25:17-19:

Acuérdate de lo que hizo Amalec contigo en el camino, cuando salías de Egipto; de cómo te salió al encuentro en el camino, y te desbarató la retaguardia de todos los débiles que iban detrás de ti, cuando tú estabas cansado y trabajado; y no tuvo ningún temor de Dios. Por tanto, cuando Jehová tu Dios te dé descanso de todos tus enemigos alrededor, en la tierra que Jehová tu Dios te da por heredad para que la poseas, borrarás la memoria de Amalec de debajo del cielo; no lo olvides.

Podríamos preguntarnos, ¿por qué Amalec fue tan hostil hacia el pueblo de Dios, y por qué se negó a respetar al Dios de Abraham, Isaac y Jacob? La respuesta se encuentra en el ámbito espiritual, y en la realidad innegable de que Amalec era otro peón de Satanás—intentando una vez más acosar y erradicar al pueblo elegido por Dios.

Así que, muchas generaciones después, un descendiente sobreviviente de Amalec (y su igualmente antagonista sucesor, Agag) buscó eliminar a la Casa de Israel una vez más. Ester relata que la ofensa que aparentemente desencadenó la furia asesina de Amán fue un desaire percibido que Mardoqueo le hizo—una afrenta a su orgullo. Pero, una vez más, quienes tienen ojos para ver reconocen las dinámicas espirituales involucradas. El orgullo nunca es característico de un hijo de Dios; en cambio, refleja la arrogancia del antagonista infernal (Satanás) que motivó a Amán a buscar la destrucción de los judíos.

Purim recibe su nombre porque Amán buscó orientación a través de un sorteo (podríamos pensar en un dado o dados) para determinar su curso. Algunos antiguos consultaban a médiums o astrólogos. Los paganos modernos buscan sabiduría en cualquier lugar y con cualquier persona excepto Dios. En el caso de Amán, habiendo decidido en su corazón buscar la destrucción de los judíos (Ester 3:6), permitió que el purim (dados) determinara el momento de su malvado plan.

Cualquiera que haya leído Ester sabe que Mardoqueo animó a su joven sobrina recordándole que compartiría el destino de sus parientes judíos si no intervenía. También señaló: ¿Y quién sabe si para una ocasión como esta tú habrás llegado a ser reina?” (Ester 4:14). Al final, se descubrió el complot de Amán y fue colgado en el mismo patíbulo que había preparado para Mardoqueo y su pueblo. Las suertes que había echado y el odio que había sembrado resultaron ser su propia perdición.

Amánes Modernos

En los largos siglos que han seguido a la historia de Ester, muchos otros Amán han venido y se han ido. Sus nombres han sido tan variados como Herodes, Hitler, Hezbolá, Hamás y los hutíes. Cada individuo y grupo lleno de odio que ha buscado destruir la Casa de Israel también ha sido un instrumento de Satanás, intentando, y fracasando repetidamente en, servir a la voluntad de su maestro demoníaco.

Durante los últimos 47 años, el instigador de gran parte del odio antisemita que agita el Medio Oriente ha sido Irán—el estado-nación que es la Persia moderna. Otros, indudablemente, se han asociado con los ayatolás y mulás de esa república islámica. Aun así, el enfoque obstinado de sus líderes desde 1979 ha sido la erradicación de Israel, incluso a costa de la degradación y ruina del pueblo iraní. Este mismo triste patrón ha sido evidente en Gaza, desde el surgimiento de Hamás, y en Líbano, desde la infiltración de Hezbolá.

Ahora el mundo está observando mientras Irán es castigado tras la muerte de una versión moderna de Amán. El mismo espíritu de Amalec, Agag y Satanás ciertamente motivó al Ayatolá Jamenei, así como lo hizo con Jomeini antes que él. Expertos, críticos y analistas militares analizarán cada matiz de la guerra actual. Con respecto a Donald Trump y su decisión de cortar la cabeza de la serpiente iraní, sin duda acumularán críticas o se deleitarán con elogios según sus propias inclinaciones políticas. Pero nosotros, los que creemos que el Dios Todopoderoso establece reyes y derriba reinos, debemos reconocer que Su mano está obrando en el curso de la historia humana.

La antigua maldición sobre aquellos que maldicen a los descendientes de Abraham sigue en efecto. El pronunciamiento de la ira contra quienes buscan destruir a Israel es el mismo hoy que en los días de Amalec, Agag y Amán. Y, aunque Dios ha permitido que naciones antagonistas sirvan como instrumentos de disciplina y castigo (como lo hizo con Babilonia, los medopersas y Persia misma), Su ira finalmente se vuelve contra aquellos que se atreven a decir “¡Ajá!” contra Su Pueblo escogido y su tierra prometida (Ezequiel 25:1-7; 26:2-6; Salmos 40:15).

Regocíjense, Porque Nuestro Dios Salva

Incluso mientras la guerra arrecia, estamos llamados a orar por la paz de Jerusalén. También oramos por los enemigos de Israel, sabiendo que los impíos siempre se opondrán a Dios y a Su pueblo. Entonces, nuestra oración es por la salvación de millones de personas, tanto en Irán como en Israel.

En las palabras de Salmos 9:7, el ayatolá Jomeini, y todos aquellos que buscaron borrar a Israel de la faz de la Tierra, han regresado (o regresarán) al Seol; incluso todas las naciones que olvidan al Dios verdadero y viviente. Cualquiera que crea en las mentiras de Satanás y sirva como instrumento de su odio en la Tierra recibirá la justa recompensa por su misma rebelión contra Dios en el cumplimiento del tiempo.

Pero todos los que miran al Ungido de Israel, el León de la tribu de Judá, serán salvos. Esa promesa no se basa en dados, ni en suertes, ni en Purim, sino en la infalible Palabra de Dios. 

Veamos este conflicto actual desde la perspectiva clara de las Escrituras y sepamos que Dios no abandonará a aquellos a quienes Él ha llamado Sus amados. De hecho, como describe Sofonías 3:12-20, es el SEÑOR Dios quien se regocijará sobre Israel como un guerrero victorioso. Es Él quien se regocija con amor silencioso y se alegra con gritos de gozo. Y es Él quien tratará, a su vez, con todos los opresores de Israel.

Todos los que esperamos con ansias el regreso de Jesús debemos esperar en el Señor. Pero ya sabemos en quién hemos creído y que Él protegerá lo que le hemos confiado hasta ese día (2 Timoteo 1:12). Y, en anticipación a Su pronta regreso y Su poderosa mano extendida, proclamamos al mundo rebelde, que observa con miedo y temblor el cumplimiento de las promesas proféticas ante nuestros ojos en un tiempo como éste:

Este es nuestro Dios a quien hemos esperado para que nos salvara. Este es el Señor a quien hemos esperado; regocijémonos y alegrémonos en su salvación (Isaías 25:9).


Traducido por Donald Dolmus
Ministerio En Defensa de la Fe (endefensadelafe.org)

Original article:

Purim and the Present War with Iran

martes, 3 de marzo de 2026

Video: La Profecía de Elam


En este programa, que Graciela y yo grabamos en marzo del año pasado, analizamos la posible inminencia del cumplimiento de la profecía de Elam, así como las probables repercusiones escatológicas para el futuro del Medio Oriente (Jeremías 49:34-39).

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Recurso recomendado:

lunes, 2 de marzo de 2026

SÓLO LOS HECHOS

 Tim Moore


El Rapto es un evento que rápidamente se convierte en especulación descabellada si no nos apegamos al significado de sentido llano de las Escrituras. De hecho, hay detalles que escapan a nuestra comprensión—a menudo porque hay aspectos demasiado maravillosos para que nuestra mente los pueda comprender.

Aun así, la Palabra de Dios ofrece suficientes indicios proféticos para delinear lo que Él tiene preparado para los seguidores de Cristo al final de la Era de la Iglesia. Con eso en mente, aquí están los hechos del Rapto, presentados en un formato de “Quién, Qué, Cuándo, Dónde, Por qué y Cómo” que agradaría a Joe Friday:

Quién

Jesús prometió reunir a Sus seguidores de la Era de la Iglesia—conocidos colectivamente como la Iglesia o la “Novia”—rescatándolos de la ira venidera y llevándolos al lugar que Él está preparando en la Casa de Su Padre.

▸ Juan 14:1-4, 18

▸ Romanos 5:8-9

▸ 1 Tesalonicenses 1:10

En un evento singular, los muertos en Cristo resucitarán para encontrarse con Él en el aire. Un instante después, sus seguidores vivos también serán rescatados de la ira venidera.


Cuándo

Este evento no tiene precursores per se, lo que lo convierte en un evento inminente desde la ascensión de Jesús al Cielo en Hechos 1. Aunque las Señales de los Tiempos precederán la Segunda Venida de Jesús para reinar sobre la Tierra, ninguna señal o evento profetizado tiene que ocurrir antes de que Jesús venga a reunir a Su Novia.

▸ 1 Tesalonicenses 5:1-6


Dónde

Jesús dijo que nos llevaría a un lugar que Él está preparando para nosotros. De manera general, nos referimos a ese lugar como “Cielo”, ya sea que se trate de un lugar físico, una dimensión desconocida o un estado espiritual. Las Escrituras lo describen como un lugar donde los ángeles y los santos adoran perpetuamente a Dios.

 2 Corintios 5:

 Filipenses 1:21-23


Por Qué

Los burladores desestiman cualquier entusiasmo por la esperanza del Rapto como escapismo o evasión de una realidad que empeora. Supongo que ambas acusaciones son ciertas a primera vista, pero no se basan en deseos ilusorios, sino en la promesa de Dios.

Hay algunas razones distintas por las cuales el Señor eligió revelarnos el Rapto, así como a los receptores de la Bendita Esperanza de esa promesa (Ef. 5:23-25; 2 Co. 4:14, 11:2; Ap. 19:7-8).

1. El primer beneficiario del Rapto es Jesucristo. Él se refería a Sí mismo como el Novio y a los santos de la era de la Iglesia colectivamente como la Novia. La analogía habla del propio entusiasmo de Jesús por reunir a Su Novia consigo mismo porque la ama, se entregó hasta la muerte por ella y no quiere ver que Su Novia sufra las consecuencias del derramamiento de la ira de Dios durante la Tribulación.

2. El segundo beneficiario es la propia Novia—la Iglesia. Saber en nuestro corazón que Jesús ha hecho una provisión para nosotros, está preparando un lugar para nosotros y pronto nos llamará al cielo para estar con Él nos ofrece un tremendo aliento al ver cómo el mundo se descontrola.

Claramente, existe el beneficio prometido de ser rescatado antes de que la ira de Dios caiga sobre la Tierra.

3. El capítulo final del plan de Dios para los siglos no comenzará hasta que aquello que lo restringe sea eliminado del mundo. En este momento, el Espíritu Santo habita en millones y millones de cristianos repartidos por todo el mundo. Cuando la Iglesia sea removida, aunque el Espíritu Santo seguirá atrayendo corazones individuales hacia Dios, ya no trabajará a través de la Iglesia para frenar la rápida multiplicación de la maldad, la violencia y la impiedad en la Tierra. En poco tiempo, una vez que los cristianos sean removidos, el mundo descenderá al caos, el Anticristo surgirá y se desatará el derramamiento de la ira de Dios conocido como la Tribulación.


Cómo

Las Escrituras no son claras respecto a los medios exactos por los cuales Dios pretende cumplir esta promesa. Dada la referencia de Jesús a una boda judía y Su propia sumisión constante a la voluntad del Padre (y Su revelación de que incluso “el Hijo no sabe el día ni la hora”), podemos imaginar a Dios Padre diciéndole a Jesús: “Es el momento. Ve y toma a Tu Novia”.


SUBE ACÁ

Cuando eso ocurra, Jesús irrumpirá desde el Cielo. Basándonos en Su llamado a Juan en Ap. 4:1 (“Sube acá"), en el llamado a los dos Profetas de Ap. 11 (Suban acá”, 11:12), y a Lázaro en Juan 11:43 (“Lázaro, sal fuera” o “ven fuera”), es posible que Él simplemente diga: “¡Sube acá”!”.

Jesús dijo en Juan 10:27 que Sus ovejas escuchan Su voz. Así como Sus seguidores escucharon la voz de Dios en Juan 12:28—recordando la voz del Padre en el bautismo de Jesús (“Este es mi Hijo amado, en quien me complazco”; Mateo 3:17) y en la Transfiguración (“Este es mi Hijo, Mi Escogido; oigan a Él”; Lucas 9:35 y Marcos 9:7)—Sus seguidores escucharán ese fuerte mandato. Es muy posible que los no salvos sólo oigan el sonido del trueno (Juan 12:29).

La multitud que estaba presente y escuchó decía que había sido un trueno. Otros decían: —¡Un ángel le ha hablado!. Juan 12:29

En un instante (mucho más rápido que el parpadeo de un ojo), Pablo le dijo a la iglesia de Corinto que “los muertos resucitarán incorruptibles, y nosotros seremos transformados” (1 Co. 15:52). El contexto evidente de ese pasaje aclara que sólo los muertos en Cristo (para usar su lenguaje de 1 Tes. 4:16) serán resucitados incorruptibles, y sólo los seguidores de Cristo que aún estén vivos serán igualmente transformados. A la persona promedio le toma entre 0.1 y 0.4 segundos parpadea    r. Pero las palabras que Pablo usó (atomos y rhipē en griego) apuntan a algo aún más rápido. Denotan un “momento indivisible” o un “parpadeo” del ojo.

La ciencia moderna ha medido un “zeptosegundo”—una billonésima de una billonésima de segundo. Ese es el tiempo que tarda un fotón de luz en atravesar una molécula de hidrógeno. En contraste, ese mismo fotón de luz viajaría más de 29,000 kilómetros en 0.1 segundos.

El punto es que el Rapto ocurrirá tan rápido, que cualquiera que aún no esté escuchando la voz de Jesús y preparado para Su llamado ascendente será dejado atrás.

Esos son los hechos. ¿Estás listo?


Traducido por Donald Dolmus
Ministerio En Defensa de la Fe (endefensadelafe.org)

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Recurso recomendado:

miércoles, 25 de febrero de 2026

Video: ¿Tendrá la "Junta de Paz" de Trump Repercusiones Proféticas?

 

En este programa, Graciela y yo analizamos las posibles repercusiones escatológicas que la recién anunciada Junta de Paz del presidente Donald Trump podría tener para el desenlace de algunos eventos del tiempo del fin.

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Observaciones del Editor: ¿Qué Hay en tu Futuro?

Director y Evangelista Sénior 
Ministerio Cordero y León



Hace unos años, una compañía de tarjetas de crédito adoptó el eslogan publicitario: “¿Qué hay en tu billetera?”. La insinuación era que, sin su tarjeta de marca, tu billetera carecía de lo que necesitbas.

Pero el verdadero problema no es en lo que tenemos en nuestra billetera, sino en lo que nos espera. Una pregunta mucho más urgente es: “¿Qué hay en tu futuro?”.

Aunque esa pregunta atemporal ha resonado en el corazón de todos los humanos a lo largo de los siglos, se encuentra extrañamente silenciada en nuestra cultura contemporánea. Muchos han adoptado una mentalidad de “Carpe Diem”, enfocándose en el momento presente, mientras evitan silenciosamente las cuestiones más profundas sobre propósito, legado y eternidad.

Los cristianos han adoptado una mentalidad diferente. Vivimos en una existencia de “ya, pero aún no”. Al poner nuestra fe en Jesucristo, ya hemos obtenido la vida eterna. Pero, mientras vivimos en este mundo y en estos cuerpos mortales, nuestra Bendita Esperanza aún no se ha cumplido. La promesa de que moraremos en la presencia del Señor en cuerpos glorificados espera su momento señalado.

A lo largo de la Era de la Iglesia, los seguidores de Cristo han anhelado estar con Él. Como escribió Pablo: “Porque para mí el vivir es Cristo y el morir es ganancia” (Filipenses 1:21). Por eso ningún cristiano debe temer a la muerte; Cristo ya ha vencido sobre esa puerta, quitándole su aguijón para siempre. Sin embargo, todo discípulo que cree en la Palabra de Dios también espera que Su venida por la Iglesia ocurra durante de su vida. La larga temporada de espera por Su regreso es una expresión de Su paciencia (2 Pedro 3:9). Pero eso debería avivar nuestra anticipación, no disminuir nuestra expectativa.

Ya sea que estemos mirando hacia arriba con ansiosa anticipación de nuestra Bendita Esperanza o simplemente avanzando penosamente por el abatimiento de esta vida, el Padre enviará a Su Hijo para recoger a Su Novia en el tiempo señalado. Esta edición del Farolero examinará lo que sucederá cuando Jesús diga: “¡Suban acá!”, y seamos reunidos con Él en un instante. También consideraremos “¿Qué sigue?”, según lo que se describe en las Escrituras.

A medida que continuamos avanzando en nuestro “Panorama de los Tiempso del Fin” y en el Cuadro de Profecía que presentamos en nuestro Farolero de enero/febrero de 2026, habrá otros temas que abarcan períodos de tiempo mucho más largos. Algunos de ellos deben ser precedidos por otros eventos proféticos. Pero el Rapto es un evento inminente e incomparable.

Nuestra esperanza es que al final de esta edición, tu propia esperanza en la Bendita Esperanza sea reavivada, revivida y reafirmada.


Tim Moore

Traducido por Donald Dolmus
Ministerio En Defensa de la Fe (endefensadelafe.org)

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