La Palabra Profética más Segura
Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse, que maneja con precisión la palabra de verdad – 2 Timoteo 2:15
La exhortación de Pablo a su protegido, Timoteo, ofrece un consejo sabio a los seguidores de Cristo incluso hoy: trazar correctamente la Palabra de Dios. El desafío a lo largo de la Edad de la Iglesia ha sido permanecer fiel a la Palabra de Dios—contendiendo con diligencia por la Verdad que revela para poder transmitir la fe una vez entregada a las futuras generaciones de santos.
La clave para aplicar esa sabiduría radica en acercarse a la Palabra con temor y temblor—y sin ideas preconcebidas surgidas de la mente del hombre. Esto es especialmente cierto en lo que respecta a los Tiempos del Fin.
Sin menospreciar la postura de aquellos que sostienen puntos de vista no Pre-Tribulacionales y Pre-Mileniales, mi experiencia es que la mayoría de ellos fueron enseñados a acercarse a la Biblia con un marco ya establecido. Para los amilenialistas, eso suele ser la expectativa de que cualquier profecía relacionada con la Segunda Venida de Jesús debe ser espiritualizada. Algunos llegan a decir que, aunque las profecías del Primer Adviento se cumplieron literalmente, ninguna de las profecías sobre la Segunda Venida se cumplirá de la misma manera.
Lo mismo ocurre con los defensores del Postmilenialismo. Ellos elevan el papel de la Iglesia hasta el punto de creer que la Iglesia traerá una era dorada de paz, justicia y santidad en la tierra—olvidando que, mientras esas características deberían marcar a los cristianos individuales y a la Iglesia como un todo, el Diablo, aún desenfrenado, continuará engañando y devorando hasta que Cristo ordene que sea confinado por 1,000 años.
En el corazón del desacuerdo entre los distintos puntos de vista escatológicos se encuentra el Milenio. Hemos abordado la variación teológica en esas perspectivas muchas veces, pero basta decir que cualquiera que simplemente abra el Libro y lea las revelaciones proféticas de Dios tenderá a llegar a un entendimiento pre-tribulacional y premilenial.
Escatología: El estudio de los Tiempos del Fin, incluyendo el juicio y el destino final de la humanidad.
Significado de Sentido Llano
La regla de oro de la interpretación bíblica es Ésta: Si el sentido llano tiene sentido, no busques ningún otro sentido, para no terminar con sinsentidos.
Este método de interpretación hace algunas presunciones clave:
1. Dios quiso comunicarse con la humanidad.
2. Además de Sus revelaciones sobre Sí mismo y Su plan de salvación, proporciona percepciones proféticas sobre lo que depara Su plan para los siglos.
3. Dios quiere que todos los que abran la Biblia tengan acceso a Su verdad, sin importar su nivel educativo o procedencia.
Esas presunciones se reflejan en un patrón claro de comprensión. Exploremos cada una a su vez y seamos animados por la bondad amorosa y la auto-revelación de Dios.
Él Sabe Cómo Comunicarse
El nuestro es el Dios que habla. A diferencia de los dioses mudos de madera y piedra, y de los falsos dioses demoníacos que no pueden prever el futuro, el Dios vivo pronuncia palabras autoritativas que transmiten Su poder y sus intenciones.
Porque como descienden de los cielos la lluvia y la nieve, y no vuelven allá sino que riegan la tierra, haciéndola producir y germinar, dando semilla al sembrador y pan al que come, Así será Mi palabra que sale de Mi boca, no volverá a Mí vacía sin haber realizado lo que deseo, y logrado el propósito para el cual la envié (Isaías 55:10-11).
Él reveló Sus intenciones a través de Sus profetas. Y envió a Su único Hijo para dar testimonio de la verdad, es decir, el Evangelio del Reino (Juan 18:37). Más de 1,600 veces, tan sólo en el Antiguo Testamento, los escritores precedieron sus declaraciones ordenadas por Dios con: “Así dice el Señor”. Pablo lo afirmó como la Fuente de los escritos sagrados transmitidos desde lo alto: “Toda la Escritura es inspirada por Dios y útil para enseñar, para reprender, para corregir, para instruir en justicia; a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente capacitado para toda buena obra” (2 Ti. 3:16-17).
La cuestión no es si Dios se comunica, sino si escuchamos Su voz—y estamos prestando atención.
Él Está Cerca, y Será Hallado por Todos los que lo Buscan
Demasiados cristianos han sido infectados por el mismo veneno insidioso que infectó a los antiguos israelitas, se propagó por las iglesias católica y ortodoxa y se extiende como un cáncer incluso hoy en día. La gente cree que sólo los hombres con títulos elevados o títulos académicos pueden comprender la Palabra de Dios.
Las cosas llegaron a ser tan malas en el período medieval que simplemente poseer una Biblia (especialmente una impresa en un idioma que la gente común pudiera leer) era un delito capital. Los sacerdotes dominaban a sus congregaciones—aislándolas de su verdadero Señor y Salvador. Las Biblias estaban encadenadas al altar de la iglesia, para que ningún feligrés curioso se atreviera a tomarla y leerla por sí mismo.
En tal ambiente, la comprensión bíblica era limitada y los abusos abundaban. Esa es una de las razones por las que Martín Lutero y otros impulsaron la Reforma. Podemos alegrarnos de que hoy la Biblia sea el libro más publicado en la historia de la humanidad. Se han impreso y distribuido más de 5 mil millones de copias, en prácticamente todos los idiomas del mundo. El mensaje del Evangelio —locura para los que se pierden, pero poder de Dios para los que son salvos (1 Corintios 1:18)—puede ser entendido por un niño. Puede ser comunicado a personas iletradas. Y continúa siendo estudiado y meditado por hombres y mujeres con múltiples títulos avanzados. En resumen, es para cada oveja que oirá la voz del Pastor y responderá con fe creyente.
Él Revela Cosas que Vendrán
Dios parece deleitarse en revelar lo que está por venir. Esto no sólo es una fuente de ánimo y bendición para nosotros, sino que también es una clara demostración de Su omnisciencia y poder.
Podemos sentirnos alentados por el hecho de que ninguna de las patologías de este mundo es una sorpresa para Dios. Él las conoció de antemano, así como conoció de antemano el hecho de que la humanidad necesitaría un Salvador. Por eso, desde la fundación del mundo, su intención era ofrecer la salvación a través de la sangre derramada del Cordero: Su Hijo unigénito (Ap. 13:8). Así que, incluso cuando el mundo se vuelve más oscuro a nuestro alrededor, podemos estar seguros de que Dios sigue teniendo el control y que Él orquestará cada hilo suelto en un hermoso tapiz para Su propia gloria.
El SEÑOR Dios se jacta legítimamente de su previsión y poder. Contraponiéndose a los dioses sordos, mudos, ciegos e incapaces que la humanidad fabrica y sigue, desafió burlonamente a los falsos dioses, diciendo:
“Declaren lo que ha de suceder en el futuro, para que sepamos que ustedes son dioses. Sí, hagan algo bueno o malo, para que nos desalentemos y temamos a una. Miren, ustedes no son nada, y su obra es vana; abominación es el que los escoge” (Isaías 41:23-24)
Como dijo Daniel al rey Nabucodonosor: “Hay un Dios en el cielo que revela los misterios, y Él ha dado a conocer… lo que sucederá al fin de los días” (Daniel 2:28).
Además de revelar lo que ocurrirá, Dios también eligió proporcionar señales de advertencia para aquellos que tienen ojos para ver. Me recuerda a las bandas sonoras grabadas en una carretera al acercarse a su fin, o a la pista de advertencia en el borde de un campo de béisbol diseñada para alertar a los jardineros que se están acercando al muro antes de una colisión peligrosa. Entretejidas en Su Palabra profética hay señales que pueden ser reconocidas. Es como si Dios estuviera absolutamente decidido a que hubiera indicios claros de que Su paciencia no durará para siempre y que Su Hijo viene pronto.
Jesús expresó gran decepción al ver que los judíos supuestamente religiosos con los que se encontraba eran ajenos a las Señales de los Tiempos. Recordándoles señales antiguas de la naturaleza evidentes en el color del cielo por la mañana o al atardecer, dijo:
“¿Saben ustedes discernir el aspecto del cielo, pero no pueden discernir las señales de los tiempos?” (Mt. 16:3).
¿Sabes lo que Estás Leyendo?
En el Ministerio Cordero y León, somos grandes defensores de simplemente abrir la Biblia y estudiarla por uno mismo. Creemos que el Espíritu Santo es fiel para guiarnos hacia toda la verdad. Jesús lo prometió:
“Cuando Él, el Espíritu de verdad venga, los guiará a toda la verdad, porque no hablará por Su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oiga, y les hará saberlo que habrá de venir. Él me glorificará, porque tomará de lo Mío y se lo hará saber a ustedes” (Jn. 16:13-14).
Puedo dar fe de que hay una gran bendición en acercarse a la Palabra de Dios sin nociones preconcebidas, sin “esquemas” esqueléticos ya formados o sistemas escatológicos creados por el hombre. Cuando comencé a estudiar la Palabra profética de Dios, el esquema básico de lo que está por venir era lo suficientemente claro para ver: Jesús prometió regresar, reinar sobre la Tierra e instaurar mil años de paz, justicia y santidad.
Algunos matices y detalles siguen siendo misteriosos, pero algunos de ellos se han hecho más evidentes con el tiempo—como la provisión para la reunificación de la Casa de Israel desde los cuatro rincones del mundo.
Dicho esto, hay momentos en los que cualquier estudiante de la profecía bíblica puede quedarse perplejo. Esto también es reconocido y registrado en las Escrituras.
Por ejemplo, cuando el eunuco etíope estaba regresando a su país después de haber ido a Jerusalén para adorar (lo que lo marcaba como un hombre leal al Dios de Abraham, Isaac y Jacob), estaba leyendo el libro de Isaías (Hechos 8). La Biblia no aclara si el hombre era judío o gentil, pero la falta de especificidad (en contraste con el relato de Cornelio en Hechos 10) sugiere que probablemente era judío. Guiado por el Espíritu, Felipe había viajado desde Jerusalén por el camino del desierto hacia Gaza. Entonces el Espíritu le ordenó acercarse al eunuco y preguntarle: “¿Entiendes lo que estás leyendo?”. La respuesta del eunuco, “Bueno, ¿cómo podría, si alguien no me guía?”, le dio a Felipe la oportunidad de compartirle a Jesús.
Debido a que Felipe fue obediente al Espíritu Santo y estaba dispuesto a participar, el eunuco aceptó su ofrecimiento de iluminación y se salvó ese día. Es en obediencia al mismo Espíritu Santo que Cordero & León comparte verdades proféticas enfocadas en el Evangelio y busca iluminar la Palabra profética de Dios.
Nuestro Regalo para ti
Siempre abogo por estudiar la Palabra de Dios por uno mismo. Encuentra una traducción en la que confíes y asegúrate de que nada interfiera con que el Espíritu Santo abra los ojos de tu corazón mientras te sumerges en Su Palabra. El único recurso que recomiendo es una concordancia muy completa, porque te guiará a otros pasajes para que interpretes la Escritura a la luz de la Escritura.
Después de haber estudiado y acogido las revelaciones que el Espíritu Santo ilumina en mi corazón, luego recurro a otros comentarios, libros, sermones y guías de estudio de confianza. Lo cual nos lleva al nuevo recurso didáctico que estamos presentando este mes.
Con ese espíritu, les estamos ofreciendo un nuevo recurso. Escrito como un artículo típico del Farolero, nuestro nuevo folleto de cuatro páginas, titulado “Panorama de los Tiempos del Fin” contiene una Tabla de Estudio de Profecías a todo color (también en el centro de esta edición). Este recurso independiente puede compartirse con familiares y amigos para introducirlos a la profecía bíblica y exponerlos al estilo y contenido de un artículo típico del Farolero.
Traducido por Donald Dolmus
Ministerio En Defensa de la Fe (endefensadelafe.org)
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